¿Debemos Guardar el Sábado?
Por Paul W. Davis
Toda Escritura es de las Sagradas Escrituras de 1569. En caso de que el significado no esté de acuerdo con la versión inglés, la versión del Rey Jaime, edición del año 1769, será modificado y el cambio anotado.
Se usa subrayo en los pasajes bíblicos para énfasis.
Copyright 2005
Revisado: El 30 de agosto de 2005




En el "non-tract" (No. 5), un folleto antibíblico, los ateos mantienen que los siguientes pasajes se contradicen en la Escritura.

¿Debemos Guardar el Sábado?
Éx. 20:8. Te acordarás del día del reposo, para santificarlo. (Éx. 31:15; Núm. 15:32-36)
Is. 1:13, (modificado). No me traigáis más presente vano; el perfume me es abominación; luna nueva y sábado, el convocar asambleas, no las puedo sufrir; aun vuestras reuniones solemnes.(Juan 5:16; Mat. 12:1-5)

Lo siguiente son los textos completos de los versículos que supuestamente estén en contradicción.

Los versículos que soportan que se debe guardar el Sábado:

Te acordarás del día del reposo, para santificarlo: (Éxodo 20:8)

Seis días se hará obra, y el séptimo día, sábado de reposo, será santo al SEÑOR; cualquiera que hiciere obra el día del sábado, morirá ciertamente. (Éxodo 31:15)

Y estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron un hombre que recogía leña en día de sábado.
Y los que le hallaron recogiendo leña lo trajeron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación;
y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado qué se le habían de hacer.
Y el SEÑOR dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo con píedras toda la congregación fuera del campamento.
Entonces la congregación lo sacó fuera del campamento, y lo apedrearon con piedras, y murió; como el SEÑOR mandó a Moisés. (Números 15:32-36)



Versículos que supuestamente dicen que no tiene que guardar el sábado:

No me traigáis más presente vano; el perfume me es abominación; luna nueva y sábado, el convocar asambleas, no las puedo sufrir; aun sus reuniones solemnes. (Isaías 1:13, modificado)

Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en sábado. (Juan 5:16)

En aquel tiempo iba Jesús por unos panes en días de fiesta; y sus discípulos tenían hambre, y comenzaron a coger espigas, y a comer.
Y viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en sábado.
Y él les dijo: ¿No habéis leído qué hizo David, teniendo él hambre y los que con él estaban;
cómo entró en la Casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni a los que estaban con él, sino sólo a los sacerdotes?
O ¿no habéis leído en la ley, que los sábados en el Templo los sacerdotes profanan el sábado, y son sin culpa? (Mateo 12:1-5)



El clave para entender cómo eso no es una contradicción descansa sobre dos cosas:

Primero: Sabiendo y entendiendo que es la diferencia entre las dispensaciones de testigo.

Segundo: Sabiendo y entendiendo en realidad el propósito del sábado.


Para empezar, favor de notar todos los versículos que apoyan que se guarda el sábado son en el Pentateuco, o los libros de la Ley. Estos primeros cinco libros de la Escritura son mantenido por Judaísmo como la Ley que se debe guardar para ser recto antes de Dios. Para entender como los Judíos llegaron a esta idea, tenemos que leer en Éxodo y ver que pasó en el Monte Sinaí. Empezando en el capítulo 20 y terminando con el capítulo 23, encontramos el entregamiento de los mandamientos de Dios. Sin embargo, si buscamos más profundamente, en el capítulo 24, encontramos este pasaje en el principio del capítulo:

Y dijo a Moisés: Sube al SEÑOR, tú, y Aarón, Nadab, y Aibiú, y setenta de los ancianos de Israel; y os inclinaréis desde lejos.
Mas Moisés sólo se llegará al SEÑOR; y ellos no se lleguen cerca, ni suba con él el pueblo.
Y Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras del SEÑOR, y todos los derechos; y todo el pueblo respondió a una voz, y dijeron: Haremos todas las palabras que el SEÑOR ha dicho.
Y Moisés escribió todas las palabras del SEÑOR, y levantándose de mañana edificó un altar al pie del monte, y doce columnas, según las doce tribus de Israel.
Y envió a los jóvenes de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y sacrificaron becerros como sacrificios de paz al SEÑOR.
Y Moisés tomó la mitad de la sangre, y la puso en tazones, y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar.
Y tomó el libro de la alianza, y leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que el SEÑOR ha dicho, y seremos obedientes.
Entonces Moisés tomó la sangre, y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre de la alianza que el SEÑOR ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas. (Éxodo 24:1-8, modificado)


También, encotramos en Deuteronomio, capítulo 9, la declaración que sigue en cuenta de los Diez Mandamientos, cuando el SEÑOR habló a Israel en el Monte de Horeb, (Sínai).

Acuérdate, no te olvides que has provocado a ira al SEÑOR tu Dios en el desierto; desde el día que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habéis sido rebeldes al SEÑOR. Y en Horeb provocasteis a ira al SEÑOR, y se enojó el SEÑOR contra vosotros para destruiros Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que el SEÑOR hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua; y el SEÑOR me dio las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios; y en ellas estaba escrito conforme a todas las palabras que os habló el SEÑOR en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea. Y fue al cabo de los cuarenta días y cuarenta noches, que el SEÑOR me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto. (Deuteronomio 9:7-11)

Y otra vez, es reforzado en Deuteronomio capítulo 10, en el relato de como sucedió el reemplazo de las primeras tablas de piedra. En eso, es dicho claramente que los Diez Mandamientos son el convenio que el SEÑOR Dios tuvo con Israel.

En aquel tiempo el SEÑOR me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí al monte, y hazte un arca de madera; y escribiré en aquellas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste; y las pondrás en el arca. E hice un arca de madera de cedro, y labré dos tablas de piedra como las primeras, y subí al monte con las dos tablas en mi mano. Y él escribió en las tablas conforme a la primera escritura, los diez mandamientos que el SEÑOR os había hablado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea; y me las dio el SEÑOR. (Deuteronomio 10:1-4, modificado)

Pues es claro y sencillo que los Hijos de Israel, (los Judíos) estaban de acuerdo, por su propia voluntad, con los requisitos del convenio antedicho, (capítulos 20 a 23) que les ofreció el Señor. Ahora pues, si entendemos los que es un convenio, entenderemos que un convenio es un compromiso entre dos or más personas o grupos para lograr un fin específico. Pues, el guardar el sábado es para Israel o cualquier otro persona que hizo un compromiso con el SEÑOR Dios para hacerlo.

Sin embargo, porque la Escritura no relata ningún otro que ha hecho este tipo de contrato, o convenio, con el SEÑOR Dios, tenemos que entender que el guardar explicito del sábado pertenece solo a Israel mientras que el convenio entre el SEÑOR y Israel no es quebrantado por los dos. Footnote

Ahora pues, encontramos últimamente que este convenio fue desvuelto por los dos partes. Primero, por Israel por no respeta el convenio. Y, por segundo, por el Señor Jesucristo durante los últimos días antes de Su crucifixión.

¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti! ¡Cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!
He aquí vuestra Casa os es dejada desierta.
Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor. (Mateo 23:37-39)


Pues, encontramos que el guardar el sábado, como está expresado en los Diez Mandamientos, pertenece solo a Israel. Si solo encontramos en los Evangelios, o en lo demás del Nuevo Testamento, que nos exige que guardemos el sábado, tenemos que guardarlo. Sin embargo, lo que encontramos en el Nuevo Testamento es tipificado por los siguientes pasajes.

Por tanto, no dejéis que nadie os juzgue en comida, o en bebida, o en parte de día de fiesta, o de nueva luna, o de sábados;
lo cual es la sombra de lo que viniera; mas el cuerpo es de Cristo. (Colosenses 2:16-17, modificado)


Y otra vez.

También alguno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno deba estar asegurado en su alma. El que hace caso del día, hágalo para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, come para el Señor, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios. (Romanos 14:5-6, modificado)

Ahora pues, en respecto a los pasajes "contradictorios", tenemos que tratar cado uno individualmente porque uno es del Antiguo Testamento, y dos son del Nuevo Testamento durante el ministerio terrenal del Señor Jesucristo.

Empezando con el versículo de Isaías que dice: No me traigáis más presente vano; el perfume me es abominación; luna nueva y sábado, el convocar asambleas, no las puedo sufrir; aun vuestras reuniones solemnes, (Isaías 1:13), encontramos que eso es parte de una condenación más larga de Judá porque ha abandonado el convenio que el Señor les hizo en el Monte de Sinaí siglos antes.

Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla el SEÑOR: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí.
El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no conoce, mi pueblo no considera.
¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos corruptores! Dejaron al SEÑOR, provocaron a ira al Santo de Israel; se tornaron atrás.
¿Para qué os castigaré aún? Todavía os rebelaréis. La cabeza entera está enferma, y el corazón entero decae.
Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa entera, sino herida, morado y podrida llaga; no son curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.i
Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra delante de vosotros comida de extranjeros, y asolada como asolamiento de extraños.
Y queda la hija de Sion como choza en viña, y como cabaña en melonar, como ciudad asolada.
Si el SEÑOR de los ejércitos no hubiera hecho que nos quedase un remanente pequeño, como Sodoma fuéramos, y semejantes a Gomorra.
Príncipes de Sodoma, oíd la palabra del SEÑOR; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra.
¿Para qué me sirve la multitud de vuestros sacrificios? dirá el SEÑOR. Hastiado estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos.
¿Quién demandó esto de vuestras manos, cuando vinieseis a ver mi rostro, a hollar mis atrios?
No me traigáis más presente vano; el perfume me es abominación; luna nueva y sábado, el convocar asambleas, no las puedo sufrir; iniquidad y solemnidad.

Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma: me han sido carga; cansado estoy de llevarlas.
Cuando extendiereis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multiplicareis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos. (Isaías 1:2-15 modificado)


Ahora, debe ser evidente porqué el SEÑOR Dios no deseaba que Israel "guarde el sábado" en este tiempo. El pasaje arriba es uno de los pasajes más condenatorios de la Escritura en la Biblia. La condenación del SEÑOR de Judá es extenso y es precursor del juicio que viene. ¿Porqué? Por la falta de mantener el convenio que dijeron ellos que no solo guardarán, sino enseñarán a sus hijos de generación a generación. Pues, es justificado el juicio de Judá.

Además, no muchos décadas antes del tiempo de Isaías, el profeta Samuel relató una incidente para que todo de Israel pudiera aprender. Los hijo de Israel debiera aprendido por ver el fracaso de Saúl, su primer rey. Lo siguiente es el relato del regaño del Señor a Saúl por su desobediencia al mandamiento del SEÑOR.

Y Samuel dijo: ¿Tiene el SEÑOR tanto contentamiento con los holocaustos y víctimas, como en obedecer a la palabra del SEÑOR? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el escuchar que el sebo de los carneros.
Porque la rebelión es como el pecado de hechicería, y tozudez como iniquidad e idolatría Y por cuanto tú desechaste la palabra del SEÑOR, él también te ha desechado para que no seas rey. (I Samuel 15:22-23, modificado)


Si miramos al pacto que los Hijos de Israel hicieron en el Monte de Sinaí, encontramos lo siguiente:

"Y tomó el libro del convenio, y leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que el SEÑOR ha dicho, y seamos obedientes."

Pues Saúl, por tener a Samuel como sacerdote fiel de Dios, sabía que debe obedecer, y después ofrecer el sacrificio en vez de sacrificar sin obedecer. Además, Saúl debiera entender lo siguiente por saber que el SEÑOR le escogió como rey cuando fue humilde de corazón.

Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto, está delante del SEÑOR su ungido.
Y el SEÑOR respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a la altura de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira igual como el hombre mira. Porque el hombre ve lo externo, mas el SEÑOR ve el corazón. (I Samuel 16:6-7)


Por lo tanto, encontramos el rechazo de Dios de la observación del sábado de los hijos del Israel fue basado en el estándar de tener un corazón recto, humilde y obediente ante Dios. Porque no tenían, el SEÑOR les informa que sus observaciones no valen nada, (es cierto pues que son abominaciones a él), porque son hechas como formalidad religiosa, y no adoración verdadera, ni como observación del convenio que tenían con el SEÑOR.

Así pues, ¿qué de los dos otras "contradicciones" del Nuevo Testamento? Como ya ha sido mostrado antes, así es con estas — son llevadas fuera del contexto sin entendimiento de los asuntos de alrededor.

Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en sábado. (Juan 5:16)

En aquel tiempo iba Jesús por unos panes en días de fiesta; y sus discípulos tenían hambre, y comenzaron a coger espigas, y a comer.
Y viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en s&abado;bado.
Y él les dijo: ¿No habéis leído qué hizo David, teniendo él hambre y los que con él estaban;
cómo entró en la Casa de Dios, y comió los panes de la proposicioacute;n, que no le era lícito comer, ni a los que estaban con él, sino sólo a los sacerdotes?
O ¿no habéis leído en la ley, que los sábados en el Templo los sacerdotes profanan el sábado, y son sin culpa? ( Mateo 12:1-5)


En el caso del primer versículo, el pasaje entero es del libro de Juan, capítulo 5, versículos 1 a 18. Sin embargo, enseña casi la misma cosa como el pasaje de Mateo, capítulo 12. El pasaje de Mateo es de versículos 1 a 13. En el pasaje de Mateo 12, una de las declaraciones persistentes consiste de una pregunta y la respuesta que el Señor Jesucristo hace en la sinagoga antes de que sanó a otro hombre en el sábado:

Y partiendo de allí, vino a la sinagoga de ellos.
Y he aquí habíla allí uno que tenía una mano seca; y le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito curar en sábado?, por acusarle.
Y él les dijo: ¿:Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en una fosa en sábado, no le eche mano, y la levante?
Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Así que, lícito es en los sábados hacer bien.
(Mateo 12:9-12)


Así es que el SEÑOR Dios nunca deseó que el hombre no haga nada en el día sábado como los Judíos declararon. Sino, aun en el convenio, (que todavía fue de hecho), siempre fue lícito hacer lo recto y necesario en el sábado. Lo que fue prohibido fue trabajo servil, o trabajo rentable. Pues, si un hombre recoge leña en el sábado mientras que Israel estaba en el desierto, eso profanó el sábado porque no era necesario hacerlo porque el SEÑOR ya ha proveído maná para todo Israel. No se requiera cocinar la maná y por eso, el fuego no era necesario. Además, el hombre tenía seis días para recoger leña. No es que le tomó al hombre por sorpresa cuando llegó el sábado.

En el caso de David, quien "profanó el tabernáculo" por comer el pan sagrado, si examinamos la situación por completo, encontraremos que David estuvo huyendo de Saúl y no tuvo ninguna manera de conseguir apoyo ni comida. Nunca ha estado un caso en lo cual el SEÑOR Dios le negó al hombre el sustento para vivir cuando estaba disponible. También fue el caso de los discípulos que comieron maíz en el sábado. El Señor Jesucristo y Sus discípulos no tenían donde recostar la cabeza, y ninguna comida cierta. Por eso, era para hacer lo que hicieron en el sábado.

A propósito, versículos 6 hasta 8 de Mateo 12 confirman esto:

Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.
Mas si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes.
Porque el Hijo del Hombre es Señor aun del sábado (Mateo 12:6-8, modificado)


Y otra vez, en el Evangelio de Marcos es notado que el Señor Jesucristo hizo otra declaración, pues aclarando para quién es el sábado.

También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado. Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado. (Marcos 2:27-28)

Así pues, ¿qué debemos pensar de lo que está escrito en Génesis, capítulo 2, versículo 1 a 3? Después de todo, eso es antes de Israel y antes de la ley fue dado, y e convenio.

Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.
Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho.
Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda su obra que había creado Dios y hecho. (Génesis 2:1-3, modificado)


Como dijo el Señor Jesucristo en Marcos capítulo 2, versículo 27 y 28, eso es para el hombre, un patrón de descanso, establecido para que el hombre no pasara la vida en trabajo duro sin descanso. Además, se muestra claramente que el SEÑOR Dios no desea que el hombre trabaje continuamente sin tener un día para descansar y considerar su vida en esta tierra, y quién es él que se la dio.

Un pensamiento final
Hay ciertos que dicen que el hombre tienen que guardar el sábado para justificarse ante de Dios. Sin embargo, esta enseñanza no se encuentra en la Escritura — aun en Israel en el tiempo del convenio. Es cierto que el guardar el sábado permitirá que el SEÑOR Dios bendecir la nación de Israel en total. Mas no tiene nada que hacer con la justificación de un individuo ante Dios.

¿Porqué? Porque es imposible ser justificado ante de Dios por cumplir la ley. Es cierto que el sábado es parte de la ley y un requisito el la ley es que se lo guarde. Sin embargo, el primer mandamiento es eso:

Y llegándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primero mandamiento de todos?
Y Jesús le respondió: El primero mandamiento de todos es : Oye Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, con todo tu alma, y con todo tu mente, y de todas tus fuerzas: este es el principal mandamiento.
Y el segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y que amarle de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas; y amar al prójimo como a sí mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.
Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dice: No estás lejos del Reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle. (Marcos 12:28-34, modificado)


¿Qué importa pues si uno guarda el sábado sino todavía viola el primer mandamiento bajo la ley? Después de todo, la Escritura es clara en cuenta de guardar la ley y ¿cuanto de ella es requerido guardar?

Si en verdad cumplís vosotros la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y sois acusados de la ley como transgresor.
Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un punto, es hecho culpable de todos.
Porque el que dijo: No cometerás adulterio; también ha dicho: No matarás. Y, si no hubieres cometido adulterio, pero hubieres matado, ya eres hecho transgresor de la Ley.
(Santiago 2:8-11, modificado)


Entonces pues, ¿qué vale si "se guarda el sábado" y viola el primer mandamiento de todo? Sino pues, eso es la razón porque el SEŅOR, del principio, dio el siguiente mandamiento lo cual el apóstol Pedro predicó a los Judíos en Jerusalén:

Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que Cristo había de padecer.
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan tiempos de refrigerio de la presencia del Señor, y Él enviará a Jesucristo, que os fue antes predicado: A quien ciertamente es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de todos sus santos profetas que han sido desde el principio del mundo. (Hechos 3:18-21, modificado)


Así es pues que no existe ninguna contradicción en la Escritura en cuanto guardar el sábado, sino el dar del sábado al Israel fue a propósito especifico de testimonio a las naciones alrededor de ella y para demonstrar que el hombre no puede guardar la ley para ser justificado ante Dios. El propósito actual del sábado es para que el hombre puede descansar de su trabajo y considerar su vida y su destino eterno.




En Cristo,


Paul W. Davis


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