Historia de la Iglesia

De todas las temas que estudia el Cristiano típico, la historia de la iglesia es probablemente la menos estudiada. Además, cuando realizan el estudio de la iglesia, es la historia de la iglesia Católica de Roma y sus descendientes, los protestantes que es la tema del estudio. Sin embargo, hay una historia de la iglesia, que es, en comparación, enteramente distinta de la cual pocos conocen. Esa historia poca conocida, es la historia de la iglesia verdadera del Nuevo Testamento. Ahora, yo sé que hay muchos que no están de acuerdo y dicen que la iglesia católica es la iglesia neotestamentaria verdadera. Sin embargo, para ser una iglesia neotestamentaria, tiene que seguir el Nuevo Testamento. La Iglesia Católica no lo sigue. Eso lo sé porque tengo una copia del catecismo de la iglesia Católica y esa desvía del Nuevo Testamento extensivamente. En realidad, desvía también de la biblia Católica extensivamente. Aparte de eso, siempre han estado iglesias que no se apartan del Nuevo Testamento en su formación, sistema de gobierno, y doctrina. Hablando por general han sido conocidos como anabaptistas. Desde del siglo decimosexto, eran conocidos simplemente como bautistas. Pero, aún como las iglesias del Nuevo Testamento no eran homogénia en su carácter, no han sido las iglesia anabaptistas, o bautistas tampoco. Sin embargo, siempre han tenido algunas cosas en común, particularmente las doctrinas de la salvación, bautismo, la organización de una iglesia, la autonomía de la iglesia neotestamentaria local, la cena del Señor y las misiones. Además, siempre han mirado a una sola persona como su fundador y Pastor Principal — el Señor Jesucristo. Además, aun que son conocidas, en general, como anabaptistas, (o los que bautizan de nuevo), han sido conocidas por un cantidad de otros nombres por sus enemigos. Han tenido por nombre: montanistas, novacianos, donatistas, paulicianos, albigenses, valdenses, paterines, cátaros, bogomiles, etc. Esta lista extensiva y variada se compuesta de nombres que se les daban a causa de algún maestro notable o para ponerles nombres completamente despectivos y difamatorios, por los cuales intentaron de descreditar su doctrina y práctica. Cuando falló en el intento de descreditarles o persuadir a los miembros a retractarles, les persiguieron. En distintos lugares y épocas, congregaciones enteras fueron asesinadas simplemente porque siguieron las enseñas de la Escritura en cuenta del Bautismo y la Cena del Señor. No obstante, El Señor ha preservado a Su iglesia hasta hoy. Al decir todo esto, debería ser claro que es esencial tener un conocimiento adecuado de la historia de la iglesia del Señor, en vez de la historia falsa que es presentada comúnmente, para entender cuán preciosa es la doctrina Bíblica y verdadera. Además, la historia de la iglesia verdadera del Señor y la preservación de la Escritura son ligados inextricablemente. Sin la preservación de la Escritura por las diferentes iglesias verdaderas por los siglos desde que murió El Señor Jesucristo en la cruz, no tuviésemos la Escritura pura para leer. Finalmente, los testimonios de los santos que vinieron antes, deben animarnos para hacer mejor lo que hacemos. Cuando entendemos que muchos murieron en vez de conceder, debemos desear hacer lo mismo. In Christ, Paul W. Davis

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