Toda escritura es de las Sagradas Escrituras, traducidos por Casiodoro de Reina en 1569, mas que si está en conflicto con la versión de inglés, La King James Version. En este caso el pasaje de las Sagradas Escrituras de 1569 será modificado para estar de acuerdo con la King James Version y será anotada por una addenda, “modificado”, después del pasaje bíblico citado.
Mantengo que la libertad de la consciencia, es la libertad del alma para escoger lo que va a creer
y aceptar, es esencial por el individuo, quien es responsable ante Dios por cada elección que toma
y por cada acción que haga. Mantengo que el SEÑOR Dios, al crear los hombres y los ángeles
con una voluntad libre, nos concedió la libertad de la consciencia y que es Su deseo que no sea
otra manera. Más aun, es también la voluntad expresiva del SEÑOR que todo hombre sea
reconciliado a Él por Cristo Jesús para que el deseño original del hombre sea cumplido, en que
el hombre puede tener comunión libre con el SEÑOR Dios que es imposible en el estado
impenitente del hombre. Al hacer la habilidad de escoger posible, el SEÑOR Dios ha proveído en
Su palabra tanto los mandamientos que ha dado como nuestro Creador, como la explicación de
los consecuencias de la elecciones que hacemos como individuos.
Como tal, no es apropiado ni permisible que ninguno coacciona a nadie para que creyera algo.
Eso en particular, es verdad en cuanto del Evangelio del Señor Jesucristo. Una persona tiene que
escoger libremente, siendo persuadida de verdad en su corazón y alma, para arrepentirse y creer
el Evangelio. Esta libertad para escoger es válida en cuanto de todo servicio al SEÑOR. Uno
tiene que escoger libremente para servir al SEÑOR, tal como uno tiene que escoger libremente
traer diezmo y ofrendas. Algo menos de esta elección libre no será, y no es, aceptable al SEÑOR,
porque viene de un motivo del corazón inapropiado. Pues, es requerido en todo que hace
concerniendo el SEÑOR, de la salvación y por todo servicio, que es hecho por un amor sincero
y genuina al SEÑOR Dios para ser aceptable.
En todo caso, el individuo tiene que y va a aceptar las consecuencias expresos por sus elecciones,
porque toda elección que hace el individuo son exclusivamente su responsabilidad, aun si se ve
como hizo la elección bajo coacción.
(Isaías 1:18; Proverbios 3:31-32; Levítico 1:1-3; II Corintios 9:7; Génesis 4:6-7; Deuteronomio 30:15-20; Josué 24:15; Romanos 4:16-21; II Reyes 17:13-15; Proverbios 1:20-30; Jeremías 6:16; Ezequiel 33:10-11; II Pedro 3:9; Ezequiel 18;1-4; Ezequiel 18:20; Mateo 23:37-38; Mateo 23:37-38; Hechos 7:51-53; Hebreos 9:27; Gálatas 5:13-14; I Pedro 5:5-7; Isaías 56:1-7; Isaías 56:1-7; Apocalipsis 22:12-17)
Venid luego, dirá el SEÑOR, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como
la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, serán tornados como la lana. (Isaías 1:18)
No envidies al opresor, ni escojas ningunos de sus caminos. Porque el perverso es abominado del
SEÑOR; mas su secreto es con los rectos. (Proverbios 3:31-32, modificado)
Y llamó el SEÑOR a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo de la congregación, diciendo:
Habla a los hijos de Israel, y diles, Si alguno hombre de entre vosotros trajera una ofrenda al
SEÑOR, Traerá su ofrenda de vaca, aun de manada y del rebaño. Si su ofrenda fuere holocausto
de manada, macho sin defecto lo ofrecerá: de su voluntad lo ofrecerá a la puerta del tabernáculo
de la congregación delante del SEÑOR. (Levítico 1:1-3, modificado)
Cada hombre como propuso en su corazón: así dará; no con tristeza, o por necesidad; porque
Dios ama al dador alegre. (II Corintios 9:7, modificado)
Entonces el SEÑOR dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué se ha inmutado tu rostro?
Cierto que si bien hicieres, será acepto; y si no hicieres bien, a las puertas duerme el pecado, y
a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. (Génesis 4:6-7)
Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy
que ames al SEÑOR tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos y sus
estatutos y sus derechos, para que vivas y seas multiplicado, y el SEÑOR tu Dios te bendiga en
la tierra a la cual entras para poseerla. Mas si tu corazón se apartare, para que no oyeres, mas
se alejaras, y te inclinares a dioses ajenos, y les sirvieres; os protesto hoy que de cierto pereceréis;
no tendréis largos días sobre la tierra, a la cual pasas el Jordán para que la heredes. A los cielos
y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte,
la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu simiente; para que ames
al SEÑOR tu Dios, que oigas su voz, y te allegues a él; porque él es tu vida, y la longitud de tus
días; a fin de que habites sobre la tierra que juró el SEÑOR a tus padres Abraham, Isaac, y Jacob,
que les había de dar. (Deuteronomio 30:15-20, modificado)
Y si mal os parece servir al SEÑOR, escogeos hoy a quién sirváis; o a los dioses a quien sirvieron
vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos, en cuya
tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos al SEÑOR. (Josué 24:15, modificado)
Por tanto, por la fe, para que sea por gracia; para que la promesa sea firme a toda simiente; no
solamente al que es de la ley, sino también al que es de la fe de Abraham, el cual es padre de
todos nosotros. (Como está escrito: Que le hice padre de muchas naciones) ante de él en quien
has creído, aun Dios, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como las que
son. El cual creyó para esperar contra esperanza, que sería hecho padre de muchas naciones,
conforme a lo que le había sido dicho: Así será tu simiente. Y no se enflaqueció en la fe, ni
consideró su cuerpo ya muerto (siendo ya de casi cien años) ni muerta la matriz de Sara: tampoco
dudó en la promesa de Dios en descreimiento; antes fue esforzado en fe, dando gloria a Dios,
siendo convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido. (Romanos 4:16-21, modificado)
El SEÑOR testificaba entonces contra Israel y contra Judá, por todos los profetas, y de todos los
videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos, y mis
ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo mandé a vuestros padres, y que os he enviado por
mano de mis siervos los profetas. No obstante ellos no oyeron, antes endurecieron su cerviz, como
la cerviz de sus padres, los cuales nunca creyeron en el SEÑOR su Dios. Y desecharon sus
estatutos, y su convenio que él había concertado con sus padres; y sus testimonios, que él había
testificado contra ellos; y siguieron la vanidad, y fueron hechos vanos, y fueron en pos de los
impíos que estaban alrededor de ellos, de las cuales les había mandado el SEÑOR que no
hiciesen a la manera de ellos. (II Reyes 17:13-15, modificado)
La sabiduría clama de fuera; en las plazas da su voz: clama en los principales lugares de
concurso; en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus palabras: ¿Hasta cuándo, oh
simples, amaréis la simpleza, y los escarnecedores desearán el escarnecimiento, y los necios
aborrecerán la ciencia? Volveos a mi reprensión; he aquí yo os derramaré mi espíritu, y se las haré
conocidas mis palabras. Por cuanto llamé, y lo rechazáis; extendí mi mano, y no lo consideráis;
antes desechasteis todo consejo mío, y no quisisteis mi reprensión: también yo me reiré en vuestra
calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; cuando viniere como una destrucción lo
que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere
tribulación y angustia. Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me
hallarán; por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor del SEÑOR: ni quisieron
mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía. (Proverbios 1:20-30, modificado)
Así dijo el SEÑOR: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea
el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No
andaremos. (Jeremías 6:16)
Tú, pues, hijo de hombre, di a la casa de Israel: Vosotros habéis hablado así, diciendo: Si
nuestras rebeliones y pecados estén sobre nosotros, y a causa de ellos somos consumidos,
¿cómo, pues, viviremos? Diles: Vivo yo, dijo el Señor DIOS, que no me regodeo en la muerte del
impío, sino que el impío se voltea de su camino, y viva: volveos, volveos de vuestros malos
caminos, ¿y por qué moriréis, oh casa de Israel? (Ezequiel 33:10-11, modificado)
El Señor no tarda en cuanto de su promesa, como algunos la tienen por tardanza; pero es
paciente para con nosotros, no deseando que ninguno se pierda, sino que todos vengan al
arrepentimiento. (II Pedro 3:9, modificado)
Y vino Palabra del SEÑOR a mí otra vez, diciendo: ¿Qué pensáis vosotros, vosotros que usáis
este proverbio sobre la tierra de Israel, diciendo: Los padres comieron el agraz, y los dientes de
los hijos tienen la dentera? Vivo yo, dijo el Señor DIOS, que nunca más tendréis por qué usar este
proverbio en Israel. He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma
del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. (Ezequiel 18:1-4, modificado)
El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado
del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. (Ezequiel 18:20)
Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti. Cuántas
veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste. He
aquí vuestra casa os es dejada desierta. (Mateo 23:37-38, modificado)
Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos, vosotros resistís siempre al Espíritu Santo;
como vuestros padres, así también vosotros. ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros
padres? Y han matado a los que antes anunciaron la venida del Justo, del cual vosotros ahora
habéis sido entregadores y matadores: que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la
guardasteis. (Hechos 7:51-53, modificado)
Y de la manera que está establecido a los hombres, que mueran una vez; y después, el juicio, . . . (Hebreos 9:27)
Porque vosotros, hermanos, a libertad habéis sido llamados; mas no uséis la libertad como
ocasión a la carne, sino servíos por la caridad los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola
palabra se cumple: Amaras a tu prójimo como a ti mismo. (Gálatas 5:13-14, modificado)
Igualmente, jóvenes, sed sujetos a los ancianos de tal manera que seáis todos sujetos unos a
otros. Vestíos de humildad de ánimo, porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los
humildes. Humillaos pues debajo de la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce cuando
fuere tiempo, echando toda vuestra preocupación en él; porque él tiene cuidado de vosotros. (I Pedro 5:5-7, modificado)
Así dijo el SEÑOR: Guardad juicio, y haced justicia: porque cercana está mi salvación para venir,
y mi justicia para manifestarse. Bienaventurado el hombre que lo hiciere; y el hijo del hombre que
esto abrazare; que guarda el sábado de contaminarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal. Y tampoco deja que el hijo del extranjero, que ha allegado al SEÑOR, hable diciendo: Me apartará
totalmente el SEÑOR de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco. Porque así dijo
el SEÑOR a los eunucos que guardaren mis sábados, y escogieren lo que me regodeo, y
abrazaren mi convenio; Aun yo les daré lugar en mi casa, y dentro de mis muros, y un nombre
mejor que a los hijos y a los hijas; nombre eterno les daré que nunca perecerá. Y también a los
hijos de los extranjeros, que se allegaren al SEÑOR, para ministrarle, y que amaren el nombre del
SEÑOR, para ser sus siervos; todos los que guardaren el sábado de contaminarlo, y abrazaren
mi convenio; Aun los llevaré a mi monte santo; y los haré gozosos en mi casa de oración. Sus
holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será
llamada de todos los pueblos. (Isaías 56:1-7, modificado)
Y he aquí, yo vengo presto, y mi recompensa está conmigo, para dar a cada uno según fuere su obra. YO soy el Alfa y la Omega, principio y fin, el primero y el postrero. Bienaventurados los que hagan sus mandamientos, para que tiene derecho al árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad. Por fuera están perros, y los hechiceros, y los putañeros, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira. Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente y de la mañana. Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiere, tome del agua de la vida libremente. (Apocalipsis 22:12-17, modificado)