• Navegación:
  • Opribio de Los Hombres
  • |
  • Declaración de Fe
  • |
  • Artículo II

II. Del único Dios Verdadero

Toda escritura es de las Sagradas Escrituras, traducidos por Casiodoro de Reina en 1569, mas que si está en conflicto con la versión de inglés, La King James Version. En este caso el pasaje de las Sagradas Escrituras de 1569 será modificado para estar de acuerdo con la King James Version y será anotada por una addenda, “modificado”, después del pasaje bíblico citado.

Creo que hay uno, y solo uno, Dios verdadero y viviente. El Dios verdadero es el SEÑOR Dios como nos han revelado las Escrituras. El SEÑOR Dios es auto-existente, infinito, un Espíritu inteligente, creador y soberano supremo del cielo y la tierra. Como tal, y por la virtud de eso, todas las cosas y las personas, tanto las físicas como las espirituales, son de Él. Él es presente en todo lugar en todo tiempo, es de la eternidad hasta la eternidad, y nada puede ser escondido de Su conocimiento. El SEÑOR Dios es infinito en conocimiento, sabiduría, y entendimiento y en poder y presencia. El SEÑOR Dios es glorioso en Su infinita rectitud y santidad, y los hombres y ángeles le deben todo honor, confianza y amor posible.

En la unidad del Altísimo hay tres personas: el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo. Esos tres son completamente iguales en todo aspecto, siendo uno en voluntad, intento y propósito. Las tres personas del Altísimo son todos auto-existentes, infinitos en todo aspecto, y todos son Dios. Todos estaban presente y igualmente activo en la creación de los cielos y la tierra, y todos están activos en la redención que Dios ha proveído y ofrecido a todo hombre en todo lugar en todo tiempo que existe esta tierra. En la obra grande de la redención cada persona del Altísimo tomó una posición u oficina, voluntariamente para efectuar la reconciliación del hombre con Él mismo. Las posiciones, o oficinas, se llaman: El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo, y por eso Dios es el justo y el justificador de todo quien que cree en Jesucristo, el Hijo de Dios.

Referencias bíblicas:

(I Reyes 18:36,39; Juan 4:24; Isaías 40:25-28; Salmo 147:5; Isaías 44:6-8; Isaías 46:5-13; Jeremías 10:10-16; Job 36:5-14; Juan 5:37-39; Lucas 24:27; Jeremías 9:23-24; Job 38:1-13; Isaías 41:21-24; Salmo 139:1-16; Job 34:16-25; Daniel 4:34-35; Salmo 90:1-4; Números 23:16-20; Job 34:10-15; Marcos 12:28-33; Éxodo 20:1-6; Romanos 1:18-23; Apocalipsis 4:8-11; I Juan 5:7; Mateo 28:19-20; II Corintios 13:14; Génesis 1:26-27; Génesis 3:22-23; Habacuc 1:12-13; Filipenses 2:5-11; Juan 1:1-3; Apocalipsis 19:11-16; Hebreos 1:5-9; Colosenses 2:8-9; Juan 14:25-26; Juan 16:7-15; I Corintios 12:4-6; Romanos 3:21-26; I Timoteo 2:1-4; Ezequiel 33:11; Éxodo 34:5-7; I Timoteo 1:17)

Las Escrituras:

Y cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto de la tarde, se acercó el profeta Elías, y dijo: SEÑOR Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Respóndeme, SEÑOR, respóndeme; para que conozca este pueblo que tú eres el SEÑOR Dios, y que tú convertirás de nuevo el corazón de ellos a ti . Entonces cayó fuego del SEÑOR, el cual consumió el holocausto, y la leña, y las piedras, y el polvo, y aun lamió las aguas que estaban en la zanja. Y viéndolo, todo el pueblo, cayeron sobre sus rostros, y dijeron: El SEÑOR es Dios. El SEÑOR es Dios. (I Reyes 18:36-39)

Dios es espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. (Juan 4:24)

¿Y a quién me haréis semejante, o me haréis igual? dice el Santo. Levantad en alto vuestros ojos y mirad quién creó estas cosas: que saca por cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; por la multitud de sus fuerzas, porque es fuerte en poder ninguna faltará. ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú , Israel: Mi camino está escondido del SEÑOR, y de mi Dios pasó mi juicio? ¿No has sabido? ¿No has oído que el Dios eterno es el SEÑOR, el Creador los términos de la tierra no se fatiga ni se cansa? de su entendimiento no se puede alcanzar. (Isaías 40:25-28, modificado)

Grande es el Señor nuestro, y de mucha potencia; y su entendimiento es infinito (Salmo 147:5)

Así dice el SEÑOR, Rey de Israel, y su redentor el SEÑOR de los ejércitos: Yo el primero, y el postrero, y fuera de mí no hay Dios. ¿Y quién llamará como yo, y denunciará antes esto, y lo ordenará para mí, desde que hice el pueblo antiguo? y lo que viene y lo que está por venir, anúncienles. No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde antiguo, y te dije antes lo que estaba por venir? Luego vosotros sois mis testigos. ¿Hay otro Dios fuera de mi?; No, no hay Dios, no conozco ninguno. (Isaías 44:6-8, modificado)

¿A quién me asemejáis, y me igualáis, y me comparáis, para ser semejante? Sacan oro de su talegón, y pesan plata con balanzas; alquilan un platero para hacer un dios de él; se humillan y adoran. Se lo echan sobre los hombros, lo llevan, y lo sientan en su lugar. Allí se está, y no se mueve de su lugar; le dan voces, y tampoco responde, ni libra de la tribulación. Acordaos de esto, y sed hombres; tornad en vosotros, prevaricadores. Acordaos de las cosas pasadas desde el siglo, porque yo soy Dios, y no hay otro; Yo soy Dios y nada hay a mí semejante. Que anuncio lo por venir desde el principio: y desde antiguamente, lo que aún no era hecho. Que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quisiere. Que llamo desde el oriente al ave de rapiña, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, por eso lo haré venir; lo pensé, y también lo haré. Oídme duros de corazón, que estáis lejos de la justicia. Haré a mi justicia que se acerque, y no se alejará; y mi salvación no se detendrá. Y pondré salvación en Sión para Israel, mi gloria. (Isaías 46:5-13, modificado)

Mas el SEÑOR Dios es el Dios verdadero; él es el Dios vivo y un rey eterno; por su ira temblará la tierra, y las naciones no pueden sufrirá su indignación. Les diréis así: Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra, perecerán de la tierra y de debajo de estos cielos. El ha hecho la tierra con su potencia, él ha establecido el mundo por su saber, y ha extendido los cielos con su prudencia; Por su voz hay un multitud de aguas en el cielo, y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; hace los relámpagos con la lluvia, y hace salir el viento de sus tesoros. Todo hombre se embrutece en su conocimiento; se confunde cada fundidor por su imagen tallado, porque mentira es su imagen fundido y no hay vida en ellos; Vanidad son, obra de errores; en el tiempo de su visitación perecerán. No es como ellos la porción de Jacob; porque él es el primero de todas las cosas, e Israel es la vara de su herencia; el SEÑOR de los ejércitos es su Nombre. (Jeremías 10:10-16, modificado)

He aquí que Dios es poderoso, mas no desestima a nadie; es poderoso en fuerza y sabiduría. No preserva la vida al impío, antes a los humildes dará su derecho. No quitará sus ojos del justo; antes bien con los reyes los pondrá en tronos con los reyes, y serán exaltados. Y si estuvieren presos en grillos, y cautivos en las cuerdas de aflicción; les enseña sus obras y que sus transgresiones el las cuales han sobrepasadas. Y despierta el oído de ellos para castigo, y les dice que se conviertan de la iniquidad. Si oyeren, y le sirvieren, acabarán sus días en bien, y sus años en deleites. Mas si no oyeren, serán pasados a cuchillo, y perecerán sin sabiduría. Pero los hipócritas de corazón lo acumulan su ira, y no clamarán cuando él los atare. Fallecerán en su juventud, y su vida está entre los impuros. (Job 36:5-14, modificado)

Y el Padre mismo, quien me envió, él dio testimonio de mí. Ni nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer. Ni tenéis su palabra permaneciendo en vosotros; porque al que él envió, a éste vosotros no habéis creído. Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. (Juan 5:37-39, modificado)

Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, les declaraba esto en todas las Escrituras las cosas acerca de él. (Lucas 24:27, modificado)

Así dijo el SEÑOR: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni se alabe el valiente en su valentía, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy el SEÑOR, que hago misericordia, juicio, y justicia en la tierra, porque estas cosas quiero, dijo el SEÑOR. (Jeremías 9:23-24)

Y respondió el SEÑOR a Job desde el torbellino, y dijo: ¿Quién es ese que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría? Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré, y hazme saber tú ¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? Hazmelo saber, si tienes entendimiento. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están los fundaciones colocados? ¿O quién puso su piedra angular? ¿Cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios? ¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba por fuera como saliendo de madre cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad y determiné sobre él mi decreto, y le puse puertas y cerrojo, y dije: Hasta aquí vendrás, y no pasarás adelante, y allí parará la hinchazón de tus ondas? ¿Has mandado tú a la mañana en tus días y has mostrado al alba su lugar, para que ocupe los fines de la tierra, y que sean sacudidos de ella los impíos? (Job 38:1-13, modificado)

Alegad por vuestra causa, dice el SEÑOR; traed vuestros fundamentos, dice el Rey de Jacob. Traigan, y anúnciennos lo que ha de venir; dígannos lo que ha pasado desde el principio, y pondremos nuestro corazón; y sepamos su postrimería, y hacednos entender lo que ha de venir. Dadnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois dioses; o a lo menos haced bien, o mal, para que tengamos qué contar, y juntamente nos maravillemos. He aquí que vosotros sois nada, y vuestras obras de vanidad; abominación el que os escogió. (Isaías 41:21-24)

¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si hiciere mi estrado en el infierno, hete allí. Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá por causa de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; las tinieblas son como la luz. Porque tú poseíste mis riendas; me cubriste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque me has hecho terriblemente y maravillosamente, maravillosas son tus obras; y mi alma lo conoce bien. No fue encubierto mi cuerpo de ti, aunque yo fui hecho en secreto, y entretejido curiosamente en lo profundo de la tierra. Tus ojos vieron mi cuerpo aun imperfecto, y en tu libro todos mis miembros estaban escritos; que fueron luego formados, cuando aun no estuvieron. (Salmo 139:1-16, modificado)

Si pues hay en ti entendimiento, oye esto: Escucha la voz de mis palabras. ¿Por ventura se enseñoreará el que aborrece el juicio? ¿Y condenarás tú al poderoso siendo le más justo? ¿Por ventura se ha de decir al rey: Perverso; y a los príncipes: Impíos? Cuánto menos a aquél que no hace acepción de personas de príncipes, ni el rico es de él más respetado que el pobre; porque todos son obras de sus manos. En un momento mueren, y a media noche se alborotarán los pueblos, y pasarán, y sin mano será quitado el poderoso. Porque sus ojos están puestos sobre los caminos del hombre, y ve todos sus pasos. No hay tinieblas, ni sombra de muerte donde se encubran los que obran maldad. No carga pues él al hombre más de lo justo, para que vaya con Dios a juicio. El quebrantará a los fuertes sin pesquisa, y hará estar a otros en su lugar. Por tanto él hará notorias las obras de ellos, cuando trastornará en noche, y serán quebrantados. (Job 34:16-25)

Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi sentido me fue vuelto; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre; porque su señorío es sempiterno, y su Reino por todas las edades. Y todos los moradores de la tierra por nada son contados; y en el ejército del cielo, y en los moradores de la tierra, hace según su voluntad: ni hay quien estorbe con su mano, y le diga: ¿Qué haces? (Daniel 4:34-35)

Señor, tú nos has sido refugio en generación y en generación. Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, y desde la eternidad y hasta la eternidad, tú eres Dios. Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres. Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como la vela de la noche. (Salmo 90:1-4, modificado)

Y el SEÑOR se encontró con Balaam, y puso palabra en su boca, y le dijo: Vuelve a Balac, y así haz de decir. Y vino a él, y he aquí que él estaba junto a su holocausto, y con él los príncipes de Moab; y le dijo Balac: ¿Qué ha dicho el SEÑOR? Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; escucha mis palabras, hijo de Zipor: Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará?; habló, ¿y no lo efectuará? He aquí, yo he tomado bendición; y él bendijo, y no la revocaré. (Números 23:16-20)

Por tanto, varones de entendimiento, oídme: Lejos esté de Dios hacer impiedad, y del Omnipotente hacer iniquidad. Porque él pagará al hombre según su obra, y él le hará hallar conforme a su camino. Sí, por cierto, Dios no hará injusticia, y el Omnipotente no pervertirá el derecho. ¿Quién visitó por él la tierra? ¿Y quién puso en orden todo el mundo? Si él pusiese sobre el hombre su corazón, y recogiese así su espíritu y su aliento, toda carne perecería juntamente, y el hombre se tornaría en polvo. (Job 34:10-15, modificado)

Y llegándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Y Jesús le respondió: El principal mandamiento de todos es : Oye Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Amrás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todo tu mente, y de todas tus fuerzas: este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y que amarle de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas; y amar al prójimo como a sí mismo, más es que todos los holocaustos y sacrificios. (Marcos 12:28-33, modificado)

Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy el SEÑOR tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y cuarta generación, de los que me aborrecen, y que hago misericordia a millares de los que me aman, y guardan mis mandamientos. (Éxodo 20:1-6, modificado)

Porque manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia; porque lo que de Dios se conoce, a ellos es manifiesto; porque Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él; su eterna potencia y divinidad, se ven entendidas por la creación del mundo, y por las cosas que son hechas, para que no haya excusa; porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias; antes se desvanecieron en sus fantasías, y el tonto corazón de ellos fue entenebrecido. Diciéndose ser sabios, se hicieron fatuos, y trocaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro pies, y de serpientes. (Éxodo 20:1-6)

Y los cuatro animales tenían cada uno por sí seis alas alrededor; y de dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día ni noche, diciendo: Santo, Santo, Santo el Señor Dios Todopoderoso, el que era, y que es, y que ha de venir. Y cuando aquellos animales daban gloria y honra y alabanza al que está sentado en el trono, al que vive para siempre jamás; los veinticuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y adoraban al que vive para siempre jamás; y echaban sus coronas delante del trono, diciendo: Señor, digno eres de recibir gloria y honra y poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron creadas. (Apocalipsis 4:8-11, modificado)

Porque tres son los que dan testimonio del cielo: el Padre, la Palabra y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. (I Juan 5:7)

Por tanto, id, y enseñad a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del siglo. Amén. (Mateo 28:19-20)

La gracia del Señor Jesucristo, y la caridad de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sea con todos vosotros. Amén. (II Corintios 13:14, modificado)

Dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en toda serpiente que se anda arrastrando sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó. (Génesis 1:26-27)

Y dijo el SEÑOR Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, para que no meta su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre; y lo sacó el SEÑOR del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. (Génesis 3:22-23)

¿No eres tú desde el principio, oh SEÑOR, Dios mío, Santo mío? No moriremos oh SEÑOR, para juicio lo pusiste; y fuerte lo fundaste para castigar. Limpio eres de ojos para no ver el mal, ni puedes ver el agravio; ¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él. (Habacuc 1:12-13)

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en el Cristo Jesús; que siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios; mas se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, se hecho obediente hasta la muerte, aun la muerte de cruz. Por lo cual Dios también le ensalzó a lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre; que al Nombre de Jesús toda rodilla de lo celestial, de lo terrenal, y de lo infernal se doble. Y todo lengua confiese que el Jesucristo es el Señor para la gloria de Dios, el Padre. (Filipenses 2:5-11, modificado)

En el principio ya era la Palabra, y aquel que es la Palabra era con el Dios, y la Palabra era Dios. Este era en el principio con el Dios. Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho. (Juan 3:1-3)

Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco; y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea. Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno ha conocido sino él mismo; y estaba vestido de una ropa mojado en sangre; y su nombre es llamado LA PALABRA DE DIOS. Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio. Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las naciones; y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso. Y lleva su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. (Apocalipsis 19:11-16, modificado)

Porque ¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, hoy yo te he engendrado?, Y otra vez: ¿Yo seré a él Padre, y él me será a mí Hijo? Y otra vez, cuando traje al primogénito en el mundo, dice: Y adórenlo todos los angeles de Dios. Y de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego. Mas al Hijo: Tu trono, oh DIOS es para siempre jamás; vara de rectitud la vara de tu reino; has amado la justicia, y aborrecido la iniquidad; por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros. (Hebreos 1:5-9, modificado)

Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según el Cristo, porque en él habita toda plenitud del Altísimo corporalmente, (Colosenses 2:8-9, modificado)

Estas cosas os he hablado estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, aquel os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho. (Juan 14:25-26)

Pero yo os digo la verdad: Os es necesario que yo me vaya; porque si yo no me fuese, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio. De pecado ciertamente, por cuanto no creen en mí; y de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; mas de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ya es juzgado. Aún tengo muchas cosas que deciros, mas ahora no las podéis llevar. Pero cuando viniere aquel Espíritu de Verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir. El me clarificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre, mío es; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.(Juan 16:7-15, modificado)

Pero hay diversidad de dones; mas el mismo Espíritu es. Y hay diversidad de ministerios; mas el mismo Señor es. Y hay diversidad de operaciones; mas el mismo Dios es, quien obra todas las cosas en todos. (I Corintios 12:4-6, modificado)

Pero ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas; la justicia, digo, de Dios por la fe de Jesús el Cristo, para todos y sobre todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios; justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Jesús el Cristo; al cual Dios ha propuesto por aplacación mediante la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, para la remisión de los pecados pasados; por la paciencia de Dios, manifestando su justicia en este tiempo, para que él solo sea el Justo y el que justifica al que es de la fe de Jesús el Cristo. (Romanos 3:21-16)

Amonesto pues, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia: que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es lo bueno y agradable delante del Dios salvador nuestro; el cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad (I Timoteo 2:1-4)

Diles: Vivo yo, dijo el Señor DIOS, que no quiero la muerte del impío, sino que se torne el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos, ¿y por qué moriréis, oh Casa de Israel? (Ezequiel 33:11)

Y el SEÑOR descendió en una nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre del SEÑOR. Y pasando el SEÑOR por delante de él, proclamó: El SEÑOR. el SEÑOR Dios, misericordioso, y piadoso; tardo para la ira, y abundante en bondad y verdad; que guardo la misericordia para millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo absolveré al malvado ; que visito la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación. (Éxodo 34:5-7,modificado)

Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al único sabio Dios, sea honor y gloria para siempre jamás. Amén. (I Timoteo 1:17, modificado)

  • Opribio de Los Hombres
  • |
  • Declaración de Fe
  • |
  • Artículo 1
  • |
  • Artículo 3
Reproach of Men Ministries. ©2008