Toda escritura es de las Sagradas Escrituras, traducidos por Casiodoro de Reina en 1569, mas que si está en conflicto con la versión de inglés, La King James Version. En este caso el pasaje de las Sagradas Escrituras de 1569 será modificado para estar de acuerdo con la King James Version y será anotada por una addenda, “modificado”, después del pasaje bíblico citado.
Creo que la salvación de pecadores es enteramente por gracia por las oficinas medianas del Hijo de Dios. El Señor Jesucristo, por la designación del Padre, tomó sobre si mismo nuestra naturaleza voluntariamente, mas sin pecado. Honró la ley divina por Su obediencia personal y por Su muerte hizo expiación, completa y sucedida por nuestros pecados. Su expiación no era para darnos un ejemplo por Su muerte martirial, mas fue la sustitución voluntaria de si mismo en lugar del pecador, el justo que murió por el injusto, el Señor Jesucristo llevando nuestros pecados en Su propio cuerpo en la cruz. Y, por levantarse de entre los muertos, Él es entronado ahora en cielo y uniendo en Su propia persona maravilloso, compasión tierno y divina perfección. Él es, en toda manera, calificado para ser el Salvador suficiente, apropiado y compasivo.
(Efesios 2:8-9; Hechos 15:11; Romanos 3:21-26; I Timoteo 2:5-6; Juan 3:16-17; Mateo 18:11; Filipenses 2:5-8; Hebreos 2:14-15; Isaías 53:4-7; Romanos 3:25; I Juan 4:10; I Corintios 15:3; II Corintios 5:21; Juan 10:17-18; Gálatas 1:3-4; I Pedro 2:24; 3:18; Isaías 53:10-11; I Corintios 15:20; Hebreos 12:2; Hebreos 1:1-3; Hebreos 9:11-15; Isaías 53:12; Hebreos 7:25; I Juan 2:1-2).
La salvación enteramente por gracia:
Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros,
pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
(Efesios 2:8-9)
Antes por la gracia del Señor Jesús, el Cristo, creemos que
seremos salvos, como también ellos. (Hechos 15:11)
Pero ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado,
testificada por la ley y por los profetas; la justicia, digo, de
Dios por la fe de Jesús el Cristo, para todos y sobre todos los
que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos
pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios; justificados
gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Jesús
el Cristo; al cual Dios ha propuesto por aplacación mediante la
fe en su sangre, para manifestación de su justicia, para la
remisión de los pecados pasados; por la paciencia de Dios,
manifestando su justicia en este tiempo, para que él
solo sea el justo y el que justifica al que es de la fe
de Jesús el Cristo. (Romanos 3:21-26)
El Mediador
Porque hay un solo Dios, y un solo
Mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús,
el cual se dio a sí mismo en rescate por todos: para testimonio a
su debido tiempo; (I Timoteo 2:5-6, modificado)
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para
que condene al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
(Juan 3:16-17)
Porque el Hijo del hombre es venido para salvar lo que se había
perdido. (Mateo 18:11)
Obediencia del Hijo
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en el Cristo
Jesús; que siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser
igual a Dios; mas se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo,
hecho semejante a los hombres; y hallado en la condición como
hombre, se humilló a sí mismo, se hecho obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz. (Filipenses 2:5-8, modificado)
Así que, por cuanto los hijos son participantes de carne y
sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la
muerte al que tenía poder sobre la muerte, esto es, al diablo, Y
librar a los que por el temor de la muerte estaban por toda la
vida sujetos a servidumbre. (Hebreos 2:14-15)
El pago completo por nuestros pecados
Ciertamente llevó él nuestras penas, y sufrió nuestros dolores; y
nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido.
Mas él herido fue por nuestras transgresiones, molido
por nuestras iniquidades: El castigo de nuestra paz fue
sobre él; y por sus azotes hubo somos curados. Todos nosotros nos perdimos como ovejas; cada cual se apartó por
su camino; mas el SEÑOR traspuso en él el pecado de todos
nosotros. Agobiado él, y afligido, mas no abrió su boca. Como
oveja, fue llevado al matadero; y como cordero delante de sus
trasquiladores enmudeció; y no abrió su boca. (Isaías 53:4-7,
modificado)
Al cual Dios ha propuesto como propiciación mediante la fe en su
sangre, para declarar su justicia, para la remisión de los
pecados pasados; por la paciencia de Dios. (Romanos 3:25,
modificado)
En esto consiste el amor, no en que hayamos amado a Dios, sino
porque Él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo como propiciación
por nuestros pecados. (I Juan 4:10, modificado)
Porque primeramente os he entregado lo que recibí: Que el Cristo
murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; (I
Corintios 15:3, modificado)
Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros,
para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. (II
Corintio 5:21)
Se entregó a Si mismo
Por eso me ama mi Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a
tomar. Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo.
Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar.
Este mandamiento recibí de mi Padre. (Juan 10:17-18,
modificado)
Gracia sea a vosotros, y paz de Dios el Padre, y del Señor
nuestro Jesús, el Cristo, El cual se dio a sí mismo por nuestros
pecados para librarnos de este presente mundo malo, conforme a la
voluntad de Dios y Padre nuestro, (Gálatas 1:3-4)
Llevó nuestro pecados.
Quien, el mismo, llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el
madero, para que nosotros siendo muertos a los pecados, vivamos a
la justicia, por cuya herida habéis sido sanados. (I Pedro
2:24)
Sufrió castigo en nuestro lugar
Porque también el Cristo padeció una vez por los pecados, el
justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo muerto en
la carne, pero vivificado por el Espíritu; (I Pedro 3:18,
modificado)
Aún se agradeció al SEÑOR herirle, sujetándole a padecimiento:
cuando hubiere puesto su alma por ofrenda por el pecado, verá
linaje, alagarle sus días; y la voluntad del SEÑOR será en su
mano prosperada. Del trabajo de su alma verá y será saciado. Y
con su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos; y él
llevará las iniquidades de ellos. (Isaías 53:10-11,
modificado)
Levantado de entre los muertos
Mas ahora el Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de
los que durmieron. (I Corintios 15:20)
Sentado al mano derecho del Padre en el Cielo
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el
cual, por el gozo propuesto, soportó la cruz, menospreciando la
vergüenza, y se sienta a la diestra del trono de Dios. (Hebreos
12:2, modificado)
Dios, habiendo hablado muchas veces y de maneras diversas en el
pasado a los padres por los profetas, en estos postreros días nos
ha hablado por su Hijo, al cual constituyó por heredero de todo,
por el cual asimismo hizo los mundos; el cual siendo el
resplandor de su gloria, y la imagen expresa de su persona, y
sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, cuando
ha purgado nuestros pecados por sí mismo, se sentó a la diestra
de la Majestad en las alturas, (Hebreos 1:1-3, modificado)
El Sumo Sacerdote
Mas estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes que
habían de venir, por otro más mejor y más perfecto
tabernáculo, no hecho de manos, es a decir, no de este
edificio, Ni por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su
propia sangre entró una sola vez en el santuario
habiendo obtenido eterna redención para nosotros. Porque si la
sangre de los toros y de los cabríos, y la ceniza esparcida de la
becerra, echada sobre los inmundos, los santifican para
purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre del Cristo, el
cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a
Dios, purgará vuestras conciencias de las obras de muerte para
que sirváis al Dios vivo? Así que, por eso es el mediador del
nuevo testamento, que por la muerte para la redención de las
transgresiones que había debajo del primer testamento, los que
son llamados reciban la promesa de la herencia eterna. (Hebreos
9:11-15, modificado)
Nuestro intercesor
Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y a los
fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su alma hasta la
muerte, y fue contado con los rebeldes, habiendo él llevado el
pecado de muchos, y hizo intercesión por los transgresores.
(Isaías 53:12, modificado)
Por lo cual puede también salvar eternamente a los que por él se
allegan a Dios, viviendo siempre para hacer intercesión por
ellos. (Hebreos 7:25, modificado)
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si
alguno hubiere pecado, abogado tenemos delante del Padre, a Jesús
Cristo el justo; Y él es la propiciación por nuestros pecados; y
no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el
mundo. (I Juan 2:1-2, modificado)